La TV en Internet, entre las tendencias más fuertes
El futuro pasa por Internet

Los sistemas Web TV y la TV de Alta Definición en 3D, son las tendencias tecnológicas más destacadas. La Internet TV goza de costes razonables y de gran versatilidad técnica. Pero hay que tener en cuenta que la implementación de la TV en 3D también es imparable y que la oportunidad de negocio e innovación radica en la rapidez de su adopción, casi seguro que se van a juntar para muchos agentes de este negocio dos propuestas indispensables para encarar el futuro del negocio audiovisual e IPTV y TV en 3D también están en primera línea de acción.
J. Muñoz

Las redes sociales y YouTube marcan el día a día de muchas personas a través de Internet. A este respecto esta última plataforma de vídeos mundial estará presente también en los nuevos formatos del vídeo en el futuro. Nos referimos a YouTube 3D, una plataforma de vídeos exclusivamente dedicados a los contenidos en tres dimensiones.

Esta iniciativa proviene del 20% del tiempo que dedican los trabajadores de Google en general a trabajar en proyectos propios que pueden desarrollarse en el entorno de la TV del futuro. De esta forma la TV en Internet por medio de YouTube podrá reproducir vídeos en 3D, cuando estén capturados con cámaras 3D, facilitando al usuario diversas opciones de filtros.

Otro formato que interesa a YouTube es el 4K, es decir la Ultra HD que cuadriplica el campo de visión. Para ello YouTube ha anunciado, en el VidCon, que aceptará vídeos en este formato, es decir vídeos de formato 4096 x 2304 píxels que son ideales para dimensiones de pantallas gigantes. Un interés evidentemente nos prepara para el futuro del mercado audiovisual.

De esta manera queda claro que YouTube ya piensa en términos televisivos. Para ello nos propone experimentar también con una interface puramente visual para navegar por los vídeos de YouTube en el televisor directamente. Se llama YouTube Leanback y se trata de un servicio simplificado para ver vídeos sin necesidad de buscar o interactuar en la plataforma de Google.

Interactividad televisiva
Pero estos nuevos servicios pecan de un escaso nivel de interactividad. Así la Internet TV nos devolvería una actitud pasiva en el salón de casa y delante del televisor. Una experiencia que puede desilusionar a los que están habituados a la personalización extrema en la Web TV, pero que puede abrir la vía a la navegación televisiva con vídeos de usuarios de YouTube y en el televisor.

Para ello Intel y Sony han llegado a un acuerdo con Google para desarrollar la plataforma, con lo que Google e Intel ampliarían sus miras más allá de los ordenadores personales y entrarían en el mercado de la teledifusión. Por su parte, Sony, cuyo dominio en el mercado electrónico se ha visto erosionado por Samsung, está ahora adelantando a sus rivales en el desarrollo de una nueva generación de dispositivos. La esperada iniciativa supone el último intento de llevar Internet al salón de casa, un reto que durante años ha estado en la mente la industria tecnológica y electrónica, desde Apple hasta Microsoft.

Sin embargo, la iniciativa todavía se enfrenta a algunas incógnitas, como la necesidad que entren en esta iniciativa nuevos fabricantes además de Sony para dar opciones a los usuarios sobre las bondades de Google TV. Otro problema será el precio: aunque las compañías no hablaron de precios, los chips de Intel que llevarán los televisores para usar Google TV podrían encarecer los aparatos unos 100 euros.

Nuevos mandos a distancia
Además de Sony e Intel, entre las empresas que apoyan esta nueva plataforma está el fabricante de periféricos Logitech. A Logitech lo que se le ha perdido en todo este embrollo son los mandos a distancia, reyes indiscutibles del salón. Una cajita, bautizada como Companion Box, permitirá utilizar la gama Harmony de la empresa con Google TV.

Lo interesante es que también permitirá usar un iPhone o un teléfono Android como mando de control. La idea no es nueva pero cada vez es más común. Muchos usuarios tienen un teléfono móvil de pantalla táctil en el bolsillo y en el que se pueden instalar aplicaciones… ¿por qué no utilizarlos para pasar de canal?

Aunque durante algún tiempo los teléfonos incluyeron un puerto de infrarrojos hoy en día lo normal es que las aplicaciones de control remoto estén dirigidas a sistemas muy específicos que utilizan la red WiFi de casa para conectar el terminal con el producto que se quiere controlar.

Resulta especialmente útil en aplicaciones de domótica y en instalaciones en las que hay que programar varios equipos. En lugar de tener cinco mandos, el teléfono puede agrupar los botones más importantes de todos ellos en una sola pantalla.

Dispositivos complementarios
Así dispositivos como un móvil se hacen ahora complementarios para navegar por el televisor cuando Internet empieza a entrar en la tele del salón. Muchos usuarios se encuentran también con la necesidad de introducir textos, una tarea para la que los controles tradicionales no son una buena alternativa y en la que los teléfonos sobresalen.

Google incluso demostró la posibilidad de buscar un programa concreto en la parrilla hablándole al teléfono, una aplicación bastante interesante. ¿Qué pasa cuando hay una llamada? Es cierto, el móvil no es perfecto, pero tampoco será el único dispositivo que se pueda transformar en un mando a distancia.

Por ejemplo, la cadena de hoteles Holiday Inn irá un poco más allá y probará el uso de móvil como llave de las habitaciones. Bastará con bajarse una aplicación en el iPhone o el Blackberry y pagar por ella sin pasar por recepción. Una vez pagada el propio teléfono permitirá abrir la puerta con sólo pulsar un botón, algo que también permiten hacer ya algunos coches de alquiler.

Otros periféricos complementarios pueden ser una tableta o el mismo PC o Netbook, por ejemplo, que pueden sustituir por su versatilidad a los viejos controles remotos. Lo que no tiene sentido es depender de un producto que ha crecido en complejidad conforme el televisor ha ganado funciones, a pesar, incluso, de que la mayoría de los botones nunca acaben utilizándose.

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