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El empuje de la banda ancha
cambia el panorama audiovisual
Internet y televisión frente a frente.
En el horizonte de nuestro sector vislumbramos la tan reclamada Ley
General Audiovisual, cuando sí tenemos medidas palpables como las
pactadas con la Administración Central: la supresión de la publicidad en
RTVE, la ley que posibilita las fusiones entre operadores y la TDT de
pago. Disposiciones que ya forman parte del presente. Pero hay que
trabajar mucho más para que el modelo prospere con todos los cambios que
se avecinan. La TDT se plantea como una salida para operadores y
espectadores y, sin embargo, ahora se buscan soluciones homogéneas para
la TDT de pago, interactiva y en alta definición. Por otro lado, el
éxito de las tecnológicas en banda ancha están cambiando el futuro de la
televisión, ya sea por cable o por ADSL, más de la mitad de todos los
hogares españoles disponen ya de Internet de banda ancha con lo que esto
conlleva. Además, según los datos aportados por el INE en la encuesta
Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los
Hogares, el número de internautas crece un 6,0% en el último año y se
acerca a los 21 millones de personas.
Javier Muñoz

Muchas son las preguntas que hay todavía sobre el
funcionamiento de la TDT de pago y sobre cuándo y cómo se podrá
ver en España una modalidad de televisión que no ha dado el salto
definitivo todavía en nuestro país. Porque para ello debe superar
sus asignaturas pendientes con la interactividad y con la
televisión en alta definición (HDTV).
El sector audiovisual español está en un momento crucial, con
muchos cambios por venir. Y tendrán que ser más pronto que tarde.
Por esta razón se puede decir que vivimos momentos importantes de cara a
nuevos negocios digitales que se vislumbran en los que las
tecnologías banda ancha tendrán también mucho que aportar.
También la posible fusión entre operadores, una nueva Ley
General Audiovisual, la fragmentación de la audiencia,... son
muchos los temas candentes en estos momentos. Y la TDT ocupa y
preocupa. En España, existen más de 21 millón de receptores
digitales terrestres vendidos, una cuota de pantalla del 43,4% y
una penetración del 67,3% de la TDT, según los últimos datos de Impulsa
TDT.
Por otro lado, en nuestro país, existen 15 millones de hogares, algo más
de 5 millones de abonados a la TV de pago y una penetración
estimada de la TDT de pago del 30%. Gol TV ya tiene cerca de 800.000
abonados. Y la TV de pago por cable y satélite cuenta con
una cuota de mercado de algo más del 21,2%.
Televisión Premium o de pago
Son
datos que saltan a la vista. Y la situación actual puede provocar
el boom de la llamada televisión Premium por TDT (primero con fútbol y
después con nuevos contenidos), más teniendo en cuenta que las
plataformas de TV de pago (Digital+, Imagenio, Ono, cable local) también
emiten los canales de la TDT.
Estos de cara a sumar abonados a la TDT podría suponer que la TDT de
pago alcanzará en España dos millones de abonados en total, ya que las
cifras apuntan a que antes de llegar a fin de año Gol TV puede rondar
el millón de abonados.
Cada vez se va haciendo más generalizado por tanto pagar por ver
televisión como ya lo hacemos por tener Internet de banda ancha.
Y los mayores usos audiovisuales de la red están cambiando el
panorama tecnológico a una velocidad de vértigo.
De hecho la transformación de la manera de consumir televisión es
inequívocamente distinta a la que conocíamos, ya que la asociamos
a la portabilidad y la necesidad de estar informado desde cualquier
lugar también afecta.
Por
tanto, las nuevas pantallas (móvil, portátil...) abren un
universo de momentos de consumo. El cambio es verdaderamente
radical. Esta tendencia sin duda está transformando totalmente
los hábitos de visionado y los índices de audiencia con respecto al
tiempo que pasamos por ejemplo en frente del televisor.
Cada vez resulta más habitual ver series y películas en streaming
(sin necesidad de descargarlos en el disco duro) y siguen usándose
descargas de contenidos audiovisuales gracias al P2P (intercambio
de archivos).
Internet en tu televisión
Televisión en Internet o Internet en tu
televisión son ideas asociadas. Hay formas de disfrutar de ambos
sistemas. Es la tendencia. No cabe duda que la irrupción de la
televisión digital y de las transmisiones online ha sido uno de
los cambios más fuertes en el escenario de los medios de comunicación en
los últimos tiempos.
Sin embargo, esto también ha tenido una influencia directa en cuanto a
la publicidad. ¿Nacerán nuevos formatos publicitarios con este
nuevo medio? ¿Se puede obtener una mayor personalización en las
campañas a través de esta herramienta?
Una primera gran diferencia de estos servicios televisivos con respecto
a los tradicionales está dada por la interactividad. Los
operadores de televisión por IP o mediante TV Digital Terrestre
pueden crear aplicaciones que funcionen como contenidos
complementarios a los que ofrece la programación habitual.
De
esta manera, es mayor la interacción con el público y la posibilidad de
desarrollar contenidos con una mayor personalización. Por
ejemplo, se pueden desplegar contenidos audiovisuales como
concursos o promociones o habilitar instancias de televoto relacionadas
con los programas que se están emitiendo.
En definitiva servicios interactivos que son una de las deudas
pendientes de la TDT, logrando ofrecer de esta forma una riqueza
de opciones participativas que se asemeja más a las posibilidades
que brinda Internet que a las características de la televisión
convencional.
Formatos y dispositivos alternativos
Por otro lado, la integración de las
conexiones a Internet en los diferentes dispositivos electrónicos que se
utilizan en el hogar transformará en algo habitual la navegación
en la red desde el televisor, como por ejemplo el sistema
Viera Cast de Panasonic.
Pero en el mercado ya tenemos una gran oferta con la presentación de
propuestas televisivas en streaming, o sea directamente online.
Así,
teniendo en cuenta la mayor importancia que cobra día a día Internet en
nuestras vidas, las emisoras televisivas han comprendido que para
seguir sobreviviendo deben aliarse con el mundo virtual.
Así nacerán propuestas mucho más segmentadas y personalizadas,
que agudizarán el camino iniciado hace unas décadas con el surgimiento
de la televisión por cable. Esta hoy por hoy gana enteros con
ofertas muy completas gracias a las redes de fibra óptica.
A través del informe eEspaña 2009, de la Fundación Orange, se
sabe que casi la mitad de los internautas españoles, el 47,8%,
utilizaron la fórmula de webs para ver películas y series en el
último año, por delante del 37,3% que las descarga mediante
programas de intercambio de archivos.
Por tanto Internet se configura como
un gran medio en el que todos tus dispositivos se pueden unir,
gestionados a través de la web como un todo. A esto hay que unir las
redes sociales, de las que se dice “si no estás en ellas es que no
estás”.
Panorama integrador
El sector de las telecomunicaciones está por tanto totalmente integrado
con las comunicaciones electrónicas; la telefonía y todos los medios
tienen presente la banda ancha como principal opción de futuro
para los contenidos audiovisuales y las comunicaciones modernas.
La Red por tanto es un uso ya más universal que la propia
televisión porque desde primera hora de la mañana la utilizamos en
nuestro quehacer diario. Es evidente que las nuevas pantallas (móvil,
portátil...) abren un universo de momentos de consumo.
El cambio es verdaderamente radical. Esta tendencia sin duda está
transformando totalmente los hábitos de visionado y los
índices de audiencia con respecto al tiempo que pasamos por
ejemplo en frente del televisor.
A nadie se escapa que el uso de la televisión por Internet o ver nuestro
vídeo favoritos por YouTube es algo que ya se ha popularizado
hasta el punto de ser la Red nuestra punto de partida en las
comunicaciones. Incluso con mayor ancho de banda ya podemos
optimizar nuestros discos duros para poder compartir nuestros contenidos
de manera virtual.
Por
eso un mayor ancho de banda nos permite la migración hacia los
usos de Internet. Sólo precisamos de una conexión desde cualquier
lugar, bajo un software y aplicaciones que funcionan desde un lugar
fijo, portátil o un teléfono móvil. Todo se va alojando en servidores
ubicados en algún lugar indeterminado y que son accesibles desde
todas partes.
Gracias en parte a la difusión de un mayor ancho de banda y mejores
conexiones inalámbricas (wifi), la nube es el ámbito en el que se
desarrollan la mayoría de las actividades cotidianas ante una
pantalla.
De hecho, un 69% de los usuarios de Internet ha almacenado
información en la Red o ha empleado alguna aplicación de software
online. Por eso los expertos auguran un futuro en el que
prácticamente todas el material personal como películas, vídeos y
pertenencias digitales en general, los llevaremos hasta servidores
de acceso a través la Red.
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