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El hogar digital, equipamiento
tecnológico avanzado
"Domotizar" se pondrá de moda.
Incrementar la seguridad tanto interna como externa con sistemas
avanzados de teleasistencia, controlar y optimizar el consumo
energético, programación de forma remota según las necesidades de cada
momento, buscar el entretenimiento y el confort de las personas que
tienen alguna limitación física, son algunas de las claves de la nueva
vivienda digital. Las empresas que saben de electrónica y
telecomunicaciones no cesan de trabajar, una labor que cuajará más y
podrá ser un referente tecnológico con la estandarización y
generalización del equipamiento domótico. Porque la casa digital será
una realidad más pronto que tarde y se demandarán funcionalidades con
las tecnologías más avanzadas. Es evidente que los consumidores, que en
el pasado se mostraban desconfiados con la tecnología puntera, se
encuentran hoy más sensibles a temas tan determinantes para el futuro de
las comunicaciones como el desarrollo de Internet de banda ancha. Por
eso sabemos que “domotizarnos” se pondrá de moda.
Javier Muñoz
Si
viene es cierto que aún el hogar plenamente digital no es de uso común
en nuestra rutina diaria, los consumidores van poco a poco demandando
soluciones tecnológicas que las empresas punteras en tecnología nos
ofrecen y muchas veces el mayor impedimento sucede cuando el público
entiende que la domótica resulta algo sofisticada o difícil de entender
rápidamente.
Pero las diferentes exposiciones y pruebas piloto referentes a los
hogares del futuro no parecen nada fuera de lo común y cada vez resultan
menos futuristas ya que nos vamos acostumbrando a inventos que nos hacen
más cómoda la vida diaria.
Hemos visto en ferias algunos centros multimedia que dan cobertura a los
distintos espacios de la casa donde existen pantallas planas decorativas
donde poder ver lo que nos gusta en todo momento, por ejemplo seguir un
partido de fútbol mientras nos damos una ducha en el baño.
En este sentido, firmas punteras como Thomson presentan tecnologías que
apuestan decididamente por la convergencia entre Internet, la televisión
y el teléfono. Y mediante sistemas inalámbricos con un soporte 'wi-fi'
también tenemos acceso a los programas televisivos, a películas bajo
demanda, hilos musicales o acceso a la banda ancha a través de Internet,
así como realizar llamadas o avisos urgentes desde cualquier rincón del
hogar.
Pero con la inexistencia de estándares domóticos, aún estamos alejados
del concepto de casa digital totalmente integrada, donde todos los
equipos del hogar puedan comunicarse entre ellos aunque estos
pertenezcan a sectores tan diversos como el de la electricidad, la
calefacción, la seguridad, la telefonía, la informática y el
audiovisual.
Referentes tecnológicos futuros
Las empresas que saben de electrónica y telecomunicaciones no cesan de
trabajar, una labor que cuajará más y podrá ser un referente tecnológico
en un futuro más próximo de lo que se comenta si se lucha por la
estandarización y generalización del equipamiento domótico.
Por eso según señala Claude Floch, director de marketing del instituto
GfK, "la integración de funciones sofisticadas todavía permanece al
margen". Pero François-Xavier Jeuland, autor de 'La maison communicante'
('La casa comunicante'), no está de acuerdo con esta postura y señala
una "aceleración del mercado de la domótica de aquí a dos o tres años".
Según un estudio reciente, este mercado estimado en poco más de 200
millones de dólares en Europa en 2006 debería duplicarse para 2013. Por
eso el negocio a la vista está y su despliegue es cuestión de tiempo.
Para muchos especialistas hoy se dan todas las condiciones para el
despegue de la tecnología domótica. Domotizar se pondrá de moda. Sabemos
que el costo suplementario que representa la puesta en práctica de un
sistema domótico en la construcción de una casa es valorado en sólo un
4%.
No obstante es cierto que estas instalaciones digitales integradas en
construcciones ya hechas pueden salir mucho más cara. Pero también es
cierto que los consumidores, que en el pasado se mostraban desconfiados,
se encuentran hoy más sensibles a temas tan determinantes para el futuro
de las comunicaciones como el desarrollo de Internet de banda ancha.
La vivienda en si es nuestro centro de operaciones. Por eso a los
usuarios les interesa permanecer en contacto con su vivienda cuando este
fuera de ella. Algo posible con un sistema domótico que nos puede dar
avisos a distancia con un simple mensaje de texto (SMS) en caso de robo
o de que se rompa una tubería o para que simplemente la casa digital
active la calefacción antes de llegar.
Demanda de equipos domóticos
Empresas como Fagor, Alcad o Televés han hecho verdaderos esfuerzos por
ir integrando elementos domóticos en nuestro hogar digital. Y saben que
hoy aún no son elementos de gran demanda. Pero hay que estar preparados
para dar soluciones a clientes que sí pueden estar interesados.
De hecho cada vez tenemos más equipamiento de alta tecnología como
descodificadores con disco duro, ordenadores portátiles, móviles de
tercera generación, pantallas de alta definición, cámaras de fotos
digitales con muchos megapixels, marcos de fotos digitales, sistemas
multimedia,... Todos ellos son productos digitales, por eso no es
descabellado integrarlos todos en el hogar para que funcionen de forma
ordenada.
De hecho existe una sociedad denominada 'Soft At Home', avalada por
líderes de la electrónica que pretenden elaborar una norma común para
hacer compatibles todos estos productos, dado que el mercado se satura
por la ausencia de una estandarización que ponga orden en todos los
equipos digitales.
Es evidente que estamos sumergidos en la era digital. Pronto lo
analógico quedará en los museos de nuestros recuerdos pasados. La
tecnología avanzada ha calado entre el gran público, algo que es
esencial para entender la nueva filosofía de la vivienda digital del
futuro.
Además, la casa inteligente cuenta con otro argumento con gran peso en
la actual sociedad, la del consumo eficiente. Por tanto, la vivienda domótica además de ser digital también puede ser una casa ecológica.
Todo ello porque con órdenes muy simples el cerebro de la casa va a
programar el consumo más óptimo para nuestra vivienda. Así, resulta
posible mejorar nuestro nivel de gasto energético así como el propio
consumo.
Países como Holanda, Suecia, Alemania o Suiza, llevan ya una ventaja
relativa al uso de sistemas eficientes energéticamente. Demostrando que
muchos de nuestros vecinos europeos están más concienciados que nosotros
en cuanto a reducir el consumo de energía, instalando simples sistemas
que aprovechan la luz solar por ejemplo.
Es hora de ser ecológicos y pronto, ya veremos, la vivienda inteligente
y digital se pondrá a la orden del día.
Domótica por voz, el futuro de la vivienda
Los servicios domóticos son un buen gancho para vender las nuevas
viviendas. Los promotores están concienciados de que son un elemento que
da valor añadido a las casas.
De las 600.000 viviendas que se construyeron en España en 2007, unas
118.000 estaban dotadas de algún tipo de servicio de hogar digital,
calcula la Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de
Electrónica y Comunicaciones (Asimelec). Y la previsión para los
siguientes años apunta a un aumento: en 2008, 300.000; en 2009, 400.000.
En 2006, de las 700.000 edificadas, 60.000 incorporaron algún servicio
de hogar digital.
Hogar digital e ICT, de la mano
Pero, ¿qué se entiende por hogar digital? Para los expertos, un hogar
digital como mínimo debe integrar unas Infraestructuras Comunes de
Telecomunicación (ICT), las instalaciones necesarias para captar,
adaptar y distribuir a las viviendas y locales señales de radio y
televisión terrestre y por satélite, así como servicio telefónico básico
y de telecomunicación de banda ancha. Las ICT dan acceso a otros
servicios que proveen los operadores de cable o de Internet (datos, voz,
ADSL, TV por cable, IPTV...).
Desde 1998, las viviendas de nueva construcción deben incorporar ICT,
aunque no es obligatorio para todos los tipos de casas. «Entre 1999 y
2006, de los 24.000.000 de hogares que hay en España, 4.300.000 cuentan
con ICT, lo que supone un 18 por ciento», apunta el secretario general
del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación (COIT), Adrián
Nogales.
Al servicio de
la seguridad y el ocio
Las
infraestructuras de comunicación de una casa inteligente permiten añadir
servicios relacionados con la seguridad y el ocio, a través de
equipamiento domótico. Éstos dan lugar a varias redes unidas por un
dispositivo (denominado pasarela residencial) que las conecta con el
exterior a través de un proveedor de servicios de banda ancha. Esto
sería un auténtico hogar digital. La domótica es una parte de él, la que
controla y automatiza los sistemas domésticos (electrodomésticos,
persianas, toldos, cortinas, luces, climatización, riego, puertas,
suministros de agua, gas y electricidad...).
Tal vez por la antigüedad de una vivienda es más complicado hacer de un
piso un hogar digital propiamente dicho. Sin embargo algunos ya cuentan
con una muy práctica preinstalación para domótica. Incluso sin ella es
posible introducir alguno de estos servicios. La propuesta del mercado
ya no es sólo controlar esas funciones desde el hogar (el televisor se
impone como una nueva pantalla para ello), sino fuera de él, con
dispositivos móviles o desde el ordenador de la oficina o cualquier otro
con Internet.
Muchas empresas trabajan en la posibilidad de manejar una casa por
simples mensajes de voz o texto. La idea de futuro es poder dirigirnos a
la casa y darle órdenes desde cualquier lugar de su interior o incluso
del exterior. Sin lugar a dudas cada vez más firmas desarrollan
tecnologías domóticas, algo que se podrá ver en MATELEC 2008.

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